Cómo suplementar la nicotinamida adenina dinucleótido (NAD+)
El nicotinamida adenina dinucleótido (NAD⁺) es una coenzima fundamental presente en todas las células humanas, esencial para procesos bioquímicos clave como la producción de energía mitocondrial, la r
El nicotinamida adenina dinucleótido (NAD⁺) es una coenzima fundamental presente en todas las células humanas, esencial para procesos bioquímicos clave como la producción de energía mitocondrial, la reparación del ADN, la regulación epigenética y la función adecuada de las sirtuinas —proteínas implicadas en la longevidad celular y la respuesta al estrés.
Aunque el cuerpo sintetiza NAD⁺ de forma endógena a partir de precursores como el triptófano, la nicotinamida (vitamina B₃), la nicotina y la nicotinamida ribósido, sus niveles disminuyen de manera progresiva con la edad, el estrés oxidativo crónico, la inflamación sistémica y ciertas patologías metabólicas. Esta declinación se ha asociado clínicamente con deterioro cognitivo, fatiga persistente, disfunción mitocondrial y mayor riesgo de enfermedades neurodegenerativas y cardiovasculares.
Actualmente no existe un suplemento de NAD⁺ administrable por vía oral que sea biodisponible: la molécula se degrada rápidamente en el tracto gastrointestinal. Por ello, la estrategia terapéutica más validada consiste en administrar precursores estables y bien absorbidos, entre los que destacan la nicotinamida ribósido (NR) y la nicotinamida mononucleótido (NMN). Estudios clínicos controlados han demostrado que dosis diarias de 250–300 mg de NR o 250–500 mg de NMN elevan significativamente los niveles plasmáticos y tisulares de NAD⁺, con buen perfil de seguridad y mínimos efectos adversos —principalmente leves molestias gastrointestinales en dosis muy altas.
Otras vías complementarias incluyen la optimización nutricional: consumo regular de alimentos ricos en vitamina B₃ (como pescado azul, pollo, hígado, legumbres y champiñones), así como la práctica regular de ejercicio físico aeróbico y resistencia, que estimulan la biogénesis mitocondrial y la síntesis endógena de NAD⁺. Asimismo, el ayuno intermitente y la restricción calórica moderada activan vías dependientes de sirtuinas, favoreciendo la conservación y reciclaje eficiente de esta coenzima.
Antes de iniciar cualquier suplementación con precursores de NAD⁺, se recomienda evaluación médica individualizada, especialmente en personas con trastornos hepáticos, diabetes mellitus o que reciben medicación anticoagulante, dado el potencial de interacciones farmacológicas aún en estudio. La evidencia actual respalda su uso como parte de un enfoque integral de salud metabólica y funcional, pero no como sustituto de medidas fundamentales como dieta equilibrada, sueño reparador y actividad física regular.