¿Es efectivo el entrenamiento con cuentas para tratar el astigmatismo?
La llamada «entrenamiento con cuentas» —una técnica visual que consiste en seguir con la mirada una serie de cuentas o esferas dispuestas en una cuerda— ha generado cierto interés entre pacientes y te
La llamada «entrenamiento con cuentas» —una técnica visual que consiste en seguir con la mirada una serie de cuentas o esferas dispuestas en una cuerda— ha generado cierto interés entre pacientes y terapeutas visuales como posible herramienta complementaria para mejorar funciones oculares. Sin embargo, desde el punto de vista oftalmológico, no existe evidencia científica sólida que respalde su eficacia en el tratamiento o corrección del astigmatismo.
El astigmatismo es un error refractivo causado por una curvatura irregular de la córnea o, en menor medida, del cristalino, lo que provoca una distorsión en el enfoque de la luz sobre la retina. Su corrección depende fundamentalmente de lentes oftálmicas (gafas o lentillas) con poder cilíndrico adecuado, o bien de procedimientos quirúrgicos refractivos como LASIK o PRK, siempre bajo supervisión especializada.
Las terapias visuales, incluida la práctica con cuentas, pueden tener utilidad en ciertos trastornos funcionales —como la disfunción acomodativa, la insuficiencia de convergencia o algunos déficits de percepción espacial—, pero no modifican la geometría corneal ni alteran los parámetros ópticos responsables del astigmatismo. Por tanto, no sustituyen ni reemplazan las intervenciones basadas en evidencia para este defecto refractivo.
Los profesionales de la salud visual recomiendan encarecidamente evitar prácticas sin respaldo científico que puedan generar falsas expectativas o retrasar la consulta con un oftalmólogo o optometrista certificado. Un diagnóstico preciso mediante queratometría, topografía corneal y refracción subjetiva y objetiva sigue siendo el estándar indispensable para abordar adecuadamente el astigmatismo.