¿Se puede fumar después de una extracción dental?
Después de una extracción dental, es fundamental evitar el tabaco durante al menos 72 horas, y preferiblemente durante toda la fase inicial de cicatrización —es decir, entre 5 y 7 días—. Fumar tras un
Después de una extracción dental, es fundamental evitar el tabaco durante al menos 72 horas, y preferiblemente durante toda la fase inicial de cicatrización —es decir, entre 5 y 7 días—. Fumar tras una exodoncia incrementa significativamente el riesgo de desarrollar alveolitis seca, una complicación dolorosa caracterizada por la pérdida prematura del coágulo sanguíneo que protege el hueso y los nervios expuestos en el alvéolo.
La nicotina provoca vasoconstricción intensa, lo que reduce el aporte sanguíneo al lecho quirúrgico y retrasa la formación de tejido granuloso y epitelial. Además, la acción de succionar al fumar genera presión negativa intraoral, capaz de desalojar mecánicamente el coágulo recién formado. Estos dos mecanismos —isquemia tisular y traumatismo físico— actúan sinérgicamente para comprometer la cicatrización y favorecer la infección bacteriana secundaria.
Estudios clínicos han demostrado que los pacientes fumadores tienen hasta tres veces más probabilidad de presentar alveolitis seca comparados con no fumadores. La incidencia aumenta proporcionalmente con el número de cigarrillos consumidos diariamente y con la proximidad temporal entre la extracción y la primera inhalación.
Se recomienda encarecidamente abstenerse completamente del tabaco —incluidos cigarrillos electrónicos y productos de nicotina sin humo— durante al menos una semana tras la intervención. Si el paciente presenta antecedentes de tabaquismo intenso o dificultad para dejarlo, debe informar al odontólogo previamente a la cirugía: se valorará la posibilidad de ajustar el plan terapéutico, como el uso profiláctico de antibióticos o la colocación de membranas bioabsorbibles sobre el alvéolo.