¿Es seguro hacer ventosas durante la menstruación?
La menstruación no constituye una contraindicación absoluta para la aplicación de ventosas, pero su uso durante esta fase del ciclo menstrual requiere evaluación individualizada y precaución clínica.
La menstruación no constituye una contraindicación absoluta para la aplicación de ventosas, pero su uso durante esta fase del ciclo menstrual requiere evaluación individualizada y precaución clínica.
Desde el punto de vista fisiológico, la menstruación implica una pérdida sanguínea fisiológica, una ligera disminución del volumen plasmático y cambios hormonales que pueden afectar la coagulación y la respuesta vascular. En este contexto, las ventosas —especialmente las de succión intensa o prolongada— podrían favorecer la aparición de equimosis, hematomas cutáneos o, en casos excepcionales, un aumento transitorio del sangrado menstrual debido a la vasodilatación local y la alteración de la permeabilidad capilar.
Los profesionales de la medicina tradicional china (MTC) suelen evitar la aplicación de ventosas en zonas lumbares, sacras o abdominales durante la menstruación, ya que se considera que podrían estimular excesivamente la circulación sanguínea en el útero y potencialmente intensificar el flujo o provocar molestias como cólicos más intensos. Asimismo, se desaconseja su uso en pacientes con antecedentes de trastornos hemorrágicos, trombocitopenia, uso de anticoagulantes o antitrombóticos, o con menorragia previa.
Si se decide realizar ventosas durante la menstruación —por ejemplo, para aliviar síntomas asociados como dolor lumbar o tensión cervical— debe hacerse con técnica suave, tiempo de aplicación reducido (no más de 5–8 minutos), presión controlada y evitando áreas cercanas al abdomen bajo y región sacra. Es fundamental que la decisión sea tomada por un profesional sanitario cualificado, tras valoración clínica integral que incluya anamnesis detallada, exploración física y consideración de la historia ginecológica y terapéutica del paciente.
En resumen, aunque no está prohibido de forma tajante, la aplicación de ventosas durante la menstruación debe abordarse con criterio clínico riguroso, priorizando la seguridad y la individualización del tratamiento.