¿Se puede practicar yoga durante la menstruación?
Es completamente seguro practicar yoga durante la menstruación. De hecho, muchas mujeres encuentran que ciertas posturas suaves y técnicas de respiración consciente ayudan a aliviar síntomas comunes c
Es completamente seguro practicar yoga durante la menstruación. De hecho, muchas mujeres encuentran que ciertas posturas suaves y técnicas de respiración consciente ayudan a aliviar síntomas comunes como los cólicos abdominales, la hinchazón, la fatiga y la irritabilidad.
No obstante, se recomienda adaptar la práctica según el nivel de energía y las sensaciones corporales de cada ciclo. Durante los primeros días, cuando el flujo es más abundante y pueden predominar la debilidad o el dolor pélvico, es preferible priorizar posturas restauradoras y suaves —como Balasana (postura del niño), Supta Baddha Konasana (postura de la mariposa reclinada) o Viparita Karani (piernas en la pared)—, evitando inversiones intensas (por ejemplo, Sirsasana o Sarvangasana), torsiones profundas o ejercicios abdominales exigentes, ya que podrían aumentar la congestión pélvica o generar incomodidad.
La clave está en escuchar atentamente al cuerpo: si una postura genera tensión, presión abdominal o sangrado más intenso, debe modificarse o suspenderse. El yoga no debe ser una rutina rígida, sino una herramienta de autorregulación y cuidado integral. Consultar con un instructor certificado en yoga terapéutico o con un profesional de la salud puede ser especialmente útil para diseñar una práctica segura y personalizada durante la fase menstrual.