El 11 de julio, un artículo publicado en la plataforma WeChat sobre las dificultades que enfrentan las personas recuperadas de la infección por SARS-CoV-2 al buscar empleo se volvió viral rápidamente. Con la persistencia de brotes esporádicos, ha aumentado el número de casos positivos, y las barreras sociales y laborales que experimentan los pacientes tras su recuperación han generado creciente preocupación entre la población.
Esa misma noche, el Teatro de Foshan, en la provincia de Guangdong, emitió una disculpa pública en su cuenta de Weibo dirigida a un usuario identificado como «Arroz Vigilante». En ella reconocieron que su política anterior —que prohibía la entrada a «personas con diagnóstico confirmado ya recuperadas»— era inadecuada y anunciaron que, a partir del día siguiente, la modificarían para especificar que la restricción aplicaría únicamente a «personas recuperadas cuyo período de monitoreo sanitario domiciliario aún no ha concluido».
En una nota publicada el 8 de julio en su cuenta oficial de WeChat, el teatro había establecido que estaban prohibidas de ingresar seis categorías de personas, entre ellas la sexta: «pacientes con diagnóstico confirmado ya recuperados, portadores asintomáticos que hayan finalizado la observación médica centralizada, y personal aún sometido a seguimiento clínico o observación médica». Esta normativa fue actualizada por primera vez el 22 de diciembre de 2021, incorporando además una nueva condición de exclusión: «personas que, en las últimas 48 horas, hayan presentado cualquiera de los diez síntomas asociados a la infección por SARS-CoV-2: fiebre, tos seca, fatiga, alteración del olfato o del gusto, congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta, conjuntivitis, mialgias o diarrea».
Esta medida refleja, en parte, la persistente inquietud ante el fenómeno conocido como «repositividad» —es decir, la reaparición de resultados positivos en pruebas de RT-PCR tras la recuperación clínica—, aunque múltiples evidencias científicas indican que dichos casos no representan riesgo de transmisión.
De hecho, el 28 de junio entró en vigor la «Guía de Prevención y Control de la Neumonía por Coronavirus (Versión 9)», que revisó sustancialmente los criterios para la gestión de los casos de repositividad: ahora, independientemente de la presencia o ausencia de síntomas respiratorios, si el valor Ct obtenido en la prueba molecular es igual o superior a 35, ya no se requiere aislamiento ni seguimiento de contactos estrechos.
Sobre la infectividad real de estos pacientes, la Dra. Jiao Yahui, directora de la Administración Médica y Sanitaria del Ministerio Nacional de Salud de China, explicó que «los estudios prácticos demuestran que, en fases tardías de la recuperación, cuando el valor Ct es ≥35, no se logra aislar virus viable a partir de las muestras; esto indica que dichos pacientes ya no son contagiosos». Por su parte, el Dr. Hu Biejie, miembro del Grupo de Expertos en Tratamiento y Respuesta Clínica contra el COVID-19 de Shanghai y jefe del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Hospital Zhongshan, subrayó que «no hemos observado ningún caso en que personas con repositividad o reinfección leve hayan transmitido el virus a su entorno cercano».