¿Qué hacer cuando se me forman ampollas en los pies?
Si ha desarrollado ampollas en los pies, lo primero que debe hacer es evitar reventarlas, ya que la piel intacta actúa como una barrera natural contra infecciones. Lave cuidadosamente la zona con agua y jabón suave, seque con delicadeza y aplique un antiséptico tópico, como clorhexidina al 0,5 % o yodo povidona diluido. Cubra la ampolla con un vendaje estéril no adherente o un apósito hidrocoloide, que favorece la cicatrización y reduce el dolor. Si la ampolla es grande, tensa o causa molestias importantes, puede ser necesario drenarla bajo condiciones asépticas: desinfecte la zona, use una aguja estéril para perforar el borde periférico (nunca el centro), exprima suavemente el líquido sin retirar la piel sobreyacente y luego aplique un apósito adecuado. Evite caminar descalzo, use calzado bien ajustado y de materiales transpirables, y considere utilizar calcetines de fibra técnica que minimicen la fricción. Si aparecen signos de infección —como enrojecimiento progresivo, calor local, aumento del dolor, secreción purulenta o fiebre—, consulte de inmediato a un médico, ya que podría requerirse tratamiento antibiótico sistémico.