¿Qué causa el dolor en la parte inferior izquierda del abdomen en hombres?
El dolor en la región inferior izquierda del abdomen en hombres puede tener múltiples causas, algunas benignas y otras que requieren evaluación médica urgente. Entre las posibilidades más frecuentes se incluyen trastornos gastrointestinales, como el síndrome del intestino irritable (SII), diverticulitis —especialmente en personas mayores— o estreñimiento crónico con distensión colónica. También es importante considerar patologías urológicas, como cálculos renales o uréterales izquierdos, infecciones del tracto urinario (cistitis o pielonefritis) o, en casos menos comunes, obstrucción ureteral.
Otras causas relevantes incluyen afecciones testiculares o del cordón espermático, como la epididimitis o la torsión testicular —esta última constituye una emergencia quirúrgica por riesgo de isquemia testicular—, así como hernias inguinales o femorales izquierdas, que pueden manifestarse con dolor localizado y, ocasionalmente, con una masa palpable. En varones jóvenes, el dolor referido desde el sistema genital también debe descartarse mediante exploración física adecuada.
No deben descartarse causas menos frecuentes pero potencialmente graves, como neoplasias colorrectales (particularmente cáncer de colon descendente o sigmoide), linfadenopatías regionales, o procesos inflamatorios sistémicos como la enfermedad de Crohn. Además, en contextos específicos, el dolor puede ser secundario a traumatismos, endometriosis extragenital (aunque rara en hombres), o incluso trastornos musculoesqueléticos, como contracturas del músculo oblicuo externo o del transverso abdominal.
Es fundamental acudir a valoración médica si el dolor es intenso, persistente más de 48 horas, acompaña fiebre, náuseas, vómitos, sangrado rectal o urinario, alteraciones del vaciado vesical, pérdida de peso inexplicable o masa palpable. El diagnóstico se establece mediante anamnesis detallada, examen físico completo —incluyendo inspección y palpación de la región inguinal y genital— y estudios complementarios según sospecha clínica: ecografía abdominal y/o pélvica, análisis de orina y sangre, tomografía computarizada o colonoscopia cuando corresponda.