¿Qué hacer si aparecen granos con secreción purulenta en el glande?
Si aparecen pápulas purulentas en el glande, es fundamental no automedicarse ni intentar drenarlas por cuenta propia. Esta sintomatología puede corresponder a diversas entidades clínicas, entre las qu
Si aparecen pápulas purulentas en el glande, es fundamental no automedicarse ni intentar drenarlas por cuenta propia. Esta sintomatología puede corresponder a diversas entidades clínicas, entre las que destacan infecciones bacterianas (como la balanitis bacteriana aguda), infecciones de transmisión sexual —por ejemplo, gonorrea o clamidia—, foliculitis localizada, o incluso manifestaciones cutáneas de enfermedades inflamatorias como la psoriasis pustulosa o el liquen plano. En algunos casos, también puede tratarse de una reacción alérgica a productos de higiene íntima, látex o lubricantes.
El diagnóstico requiere evaluación presencial por un urólogo o dermatólogo especializado en patología genital. El profesional realizará una exploración física detallada y, según los hallazgos clínicos, podrá indicar estudios complementarios: cultivo de secreción uretral o del exudado del glande, pruebas moleculares para detección de Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae, análisis de sangre para descartar sífilis o VIH, o biopsia cutánea si se sospecha una dermatosis inflamatoria crónica.
El tratamiento varía según la causa identificada: antibióticos sistémicos o tópicos en infecciones bacterianas, antifúngicos si hay sobreinfección por Candida, corticoides tópicos de baja potencia bajo supervisión médica en procesos inflamatorios no infecciosos, o terapias específicas en enfermedades autoinmunes. Es crucial evitar el uso indiscriminado de pomadas antibióticas sin prescripción, ya que pueden enmascarar el cuadro clínico o favorecer resistencias microbianas.
Como medida preventiva, se recomienda mantener una higiene genital adecuada con agua y jabón neutro, evitar productos irritantes, usar preservativo durante las relaciones sexuales y acudir de forma periódica a revisiones urológicas o dermatológicas si se presentan recurrencias. Cualquier lesión persistente, dolorosa, asociada a fiebre, edema difuso o adenopatías inguinales debe ser valorada de urgencia.