¿Cómo eliminar las ojeras o bolsas bajo los ojos?
Las ojeras y las bolsas bajo los ojos —también conocidas como bolsas periorbitarias— son una preocupación estética frecuente, pero su origen puede ser multifactorial: genético, relacionado con el enve
Las ojeras y las bolsas bajo los ojos —también conocidas como bolsas periorbitarias— son una preocupación estética frecuente, pero su origen puede ser multifactorial: genético, relacionado con el envejecimiento, alergias crónicas, retención de líquidos o alteraciones en la distribución de grasa y tejido conectivo en la región infraorbitaria.
El tratamiento debe individualizarse según la causa subyacente y la severidad. En casos leves, medidas conservadoras suelen ser efectivas: aplicación local de compresas frías para reducir la congestión vascular y la inflamación leve, corrección de hábitos como el insomnio o el frotamiento ocular repetido, y manejo adecuado de patologías asociadas como rinitis alérgica o hipotiroidismo. Además, el uso tópico de cremas con cafeína, péptidos o vitamina K puede mejorar temporalmente la apariencia al favorecer la microcirculación y reforzar la integridad capilar.
Cuando las bolsas tienen un componente estructural predominante —como la herniación de grasa orbitaria a través de la lámina orbital—, las opciones quirúrgicas ofrecen resultados más duraderos. La blefaroplastia inferior es el procedimiento estándar: mediante incisiones transconjuntivales (por dentro del párpado) o subciliar (justo debajo de las pestañas), se redistribuye o elimina selectivamente el tejido adiposo excedente, y se corrige, si es necesario, el laxamiento del músculo orbicular o la ptosis del tabique orbitario.
También existen alternativas mínimamente invasivas, como los tratamientos con láser fraccional no ablativo o radiofrecuencia microneedling, que estimulan la neocolagenesis y mejoran la firmeza dérmica. Sin embargo, su eficacia es limitada en bolsas de origen graso significativo y deben considerarse como complementos, no sustitutos, de la cirugía en casos moderados a graves.
Es fundamental que la evaluación inicial sea realizada por un oftalmólogo o cirujano plástico especializado en área periorbitaria, ya que una mala indicación terapéutica puede agravar el cuadro —por ejemplo, la extracción indiscriminada de grasa sin redistribución puede generar depresiones o aspecto de «ojos hundidos»—. El diagnóstico diferencial también debe descartar causas sistémicas, como enfermedades renales o cardíacas que cursen con edema periorbitario generalizado.