¿Cómo corregir una desviación nasal?
La desviación nasal, también conocida como asimetría del tabique nasal o deformidad del dorso nasal, es una alteración anatómica que puede tener causas congénitas, traumáticas o secundarias a procesos
La desviación nasal, también conocida como asimetría del tabique nasal o deformidad del dorso nasal, es una alteración anatómica que puede tener causas congénitas, traumáticas o secundarias a procesos inflamatorios crónicos. No siempre implica una patología funcional, pero cuando afecta la respiración, provoca molestias estéticas significativas o se asocia con síntomas como obstrucción unilateral, epistaxis recurrente o cefaleas tensionales, requiere evaluación especializada.
El abordaje terapéutico depende de la naturaleza y gravedad de la desviación. En casos leves sin repercusión funcional ni impacto psicosocial, la observación clínica periódica suele ser suficiente. Sin embargo, cuando existe compromiso respiratorio documentado —por ejemplo, mediante rinoscopía anterior y posterior, tomografía computarizada de senos paranasales o pruebas de flujo nasal (como la rinomanometría) — se considera la corrección quirúrgica.
La septoplastia constituye el procedimiento estándar para corregir desviaciones del tabique nasal que causan obstrucción. Se trata de una cirugía funcional, realizada por vía intranasal, que reseca y reposiciona los segmentos desplazados del cartílago y hueso septal, preservando su soporte estructural. En aquellos pacientes en los que la asimetría afecta predominantemente al dorso o a las alas nasales —y coexiste con preocupaciones estéticas — puede indicarse una rinoplastia combinada (funcional y estética), siempre bajo criterio riguroso del otorrinolaringólogo y, en su caso, del cirujano plástico.
Es fundamental destacar que no toda desviación nasal requiere intervención: la decisión debe basarse en una evaluación integral que incluya historia clínica detallada, exploración física exhaustiva y estudios complementarios objetivos. Además, se deben descartar condiciones asociadas como rinitis alérgica, pólipos nasales o sinusitis crónica, ya que su manejo médico adecuado puede mejorar notablemente los síntomas sin necesidad de cirugía.