¿Tengo una mordida profunda?
¿Presenta usted una sobremordida profunda? Esta es una pregunta frecuente entre los pacientes que observan que sus dientes superiores cubren excesivamente los inferiores al cerrar la boca. Desde el pu
¿Presenta usted una sobremordida profunda? Esta es una pregunta frecuente entre los pacientes que observan que sus dientes superiores cubren excesivamente los inferiores al cerrar la boca. Desde el punto de vista ortodóncico, se habla de sobremordida profunda cuando la porción vertical de los incisivos superiores que recubre a los inferiores supera los 3–4 mm, o bien cuando los incisivos inferiores contactan con el paladar blando o la encía del arco superior.
Esta alteración no solo afecta la estética facial —puede asociarse con un acortamiento aparente del tercio inferior de la cara—, sino que también implica riesgos funcionales: desgaste prematuro del esmalte, sobrecarga en la articulación temporomandibular (ATM), mayor susceptibilidad a traumatismos dentales y dificultad para masticar eficazmente. En algunos casos, la sobremordida profunda coexiste con otras maloclusiones, como apiñamiento dental o retrognatia mandibular.
El diagnóstico requiere una evaluación clínica integral: análisis cefalométrico, modelos de estudio, radiografías panorámicas y, en ocasiones, tomografía computarizada de haz cónico (TCFC) para valorar la relación ósea maxilomandibular. El tratamiento depende de la etiología —puede ser dental, esquelética o mixta— y del momento evolutivo del paciente. En niños y adolescentes, las opciones incluyen dispositivos funcionales o expansores; en adultos, suele requerirse ortodoncia combinada con cirugía ortognática si existe un componente esquelético significativo.
Si sospecha que presenta una sobremordida profunda, lo recomendable es consultar con un ortodoncista especializado. Un diagnóstico temprano permite intervenir de forma menos invasiva y prevenir complicaciones a largo plazo.