¿Cuáles son algunos trucos prácticos para eliminar el olor axilar?
El olor axilar, conocido comúnmente como bromhidrosis, es causado principalmente por la descomposición bacteriana de las secreciones de las glándulas apocrinas —presentes en las axilas desde la pubertad— y, en menor medida, de las glándulas écrinas. No se trata de una condición patológica grave, pero puede afectar significativamente la calidad de vida y la autoestima del paciente.
Para su manejo efectivo, se recomienda un abordaje escalonado: comenzando con medidas higiénico-conductuales básicas, como el afeitado regular de la zona axilar (lo que reduce la superficie de colonización bacteriana), el uso diario de antisépticos suaves (por ejemplo, jabones con clorhexidina al 0,5 %) y la aplicación de antitranspirantes con sales de aluminio (como el clorhidrato de aluminio al 10–20 %), preferiblemente aplicados por la noche sobre piel seca y limpia. Es fundamental evitar ropa sintética ajustada; se recomienda optar por fibras naturales transpirables como el algodón o el lino.
Cuando estas medidas conservadoras no son suficientes, existen opciones terapéuticas validadas: las infiltraciones de toxina botulínica tipo A (aplicadas intradermicamente en rejilla) reducen significativamente la sudoración axilar durante 4–6 meses y están aprobadas por agencias reguladoras para este uso. Otras alternativas incluyen láseres de diodo o Nd:YAG para la ablación selectiva de glándulas apocrinas, o dispositivos de radiofrecuencia microneedling (como el miraDry®), que ofrecen resultados duraderos tras una o dos sesiones. En casos muy refractarios y severos, puede considerarse la cirugía (como la curetaje subcutáneo o la liposucción axilar), aunque esta última implica mayor riesgo de complicaciones como asimetrías, hematoma o alteraciones sensitivas.
Es importante descartar causas secundarias poco frecuentes, como trastornos metabólicos (ej. trimetilaminuria), infecciones cutáneas crónicas o ciertos medicamentos. Por ello, ante olor persistente, intenso o asociado a sudoración excesiva (hiperhidrosis), se recomienda consulta con dermatólogo o médico especialista para evaluación personalizada y plan terapéutico adecuado.