¿Para qué se utiliza la punción lumbar?
La punción lumbar es una técnica diagnóstica y terapéutica fundamental en neurología, medicina interna e intensivismo. Consiste en la inserción percutánea de una aguja estéril en el espacio subaracnoi
La punción lumbar es una técnica diagnóstica y terapéutica fundamental en neurología, medicina interna e intensivismo. Consiste en la inserción percutánea de una aguja estéril en el espacio subaracnoideo de la región lumbar —generalmente entre las vértebras L3-L4 o L4-L5— para acceder al líquido cefalorraquídeo (LCR).
Su principal indicación diagnóstica es la evaluación del LCR ante sospecha de procesos inflamatorios, infecciosos o neoplásicos del sistema nervioso central, como meningitis bacteriana o viral, encefalitis, síndrome de Guillain-Barré, esclerosis múltiple o carcinomatosis meníngea. El análisis del LCR incluye la medición de la presión inicial y final, citología, glucosa, proteínas totales y fraccionadas, estudios microbiológicos (cultivo, PCR, tinciones) y, cuando corresponde, marcadores oncológicos o biomarcadores neurológicos.
Desde el punto de vista terapéutico, la punción lumbar permite la reducción controlada de la presión intracraneal en casos de hipertensión intracraneal idiopática o pseudotumor cerebral, así como la administración intratecal de fármacos —por ejemplo, quimioterapia en leucemias o linfomas con afectación meníngea, o antibióticos en meningitis resistentes.
Es un procedimiento seguro cuando se realiza con técnica adecuada y contraindicaciones correctamente evaluadas. Entre estas últimas destacan la presencia de herniación cerebral, coagulopatías no corregidas, infección local en el sitio de punción y aumento significativo de la presión intracraneal sin descarga previa —situaciones que requieren estudio por neuroimagen antes de su realización.