Causas del hipotiroidismo
El hipotiroidismo, caracterizado por niveles bajos de hormona tiroidea en sangre, es una condición endocrina frecuente que afecta a millones de personas en todo el mundo. La causa más común es la tiro
El hipotiroidismo, caracterizado por niveles bajos de hormona tiroidea en sangre, es una condición endocrina frecuente que afecta a millones de personas en todo el mundo. La causa más común es la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario ataca la glándula tiroides, provocando inflamación crónica y disminución progresiva de su función secretora.
Otras causas importantes incluyen la cirugía tiroidea previa —como la tiroidectomía total o parcial—, el tratamiento con yodo radiactivo utilizado en el manejo del hipertiroidismo o del cáncer tiroideo, y ciertos fármacos como el litio o la amiodarona, que interfieren directamente con la síntesis o liberación hormonal. También se observa hipotiroidismo secundario cuando existe una alteración en la hipófisis o en el hipotálamo, lo que reduce la producción de hormona estimulante de la tiroides (TSH) o de sus reguladores neuroendocrinos.
Factores nutricionales, como la deficiencia severa de yodo —aunque rara en países con sal yodada— o el exceso crónico de este micronutriente, pueden comprometer la función tiroidea. Asimismo, trastornos congénitos, como la agenesia tiroidea o defectos enzimáticos hereditarios (por ejemplo, déficit de peroxidasa tiroidea), son responsables de formas tempranas y potencialmente graves de hipotiroidismo neonatal.
Es fundamental realizar una evaluación diagnóstica completa, que incluya la medición sérica de TSH, tiroxina libre (T4L) y, según el contexto clínico, anticuerpos antitiroideos (anti-TPO y anti-tiroglobulina). El diagnóstico precoz y el tratamiento sustitutivo con levotiroxina sódica permiten restablecer el equilibrio hormonal, prevenir complicaciones sistémicas —como dislipemia, bradicardia, depresión o miopatía— y garantizar una calidad de vida óptima.